miércoles, 6 de mayo de 2015

Filme Time

Ida

La historia dramática de una mujer, Anna (Agata Trzebuchowska) quién en realidad se llama Ida Lebenstein y es judía, esto revelado por su tía Wanda Gruz (Agata Kulesza) en una noche de borrachera, su tía es una antigua funcionaría del partido comunista, donde baja de rango por su conducta completamente irregular. Cuando sale a la luz el verdadero nombre de Anna, ahora llamada Ida se van a través de las carreteras polacas en un viaje, donde la joven pretende encontrar la identidad de sus padres y la suya, antes de recibir los votos, ya que Ida piensa que su vocación es el de ser monja, por la convicción religiosa tan intensa que tomó del convento donde fue abandonada desde que era un bebé.
Un largometraje del polaco Pawel Pawlikowski, como su quinta película dirigida, donde fue muy afamado por las nominaciones de la película y sus premiaciones por la Academiade Hollywood.
Una película donde la fe, es un tema de suma importancia, donde se muestra a la fe como una de las cosas más fuertes y poderosas y no solamente en el sentido meramente religioso, si no en todo el entorno político en el que vive Ida. Existen choque sobre diferentes creencias y costumbres, en cuestión a la religión Judía y la Católica, entre el resentimiento de personas que sufrieron por la Segunda Guerra Mundial y los que nacieron cuando ya se sentía un poco de paz y calma relativas, se ven reflejadas en los dos personajes principales, Ida y su Tía Wanda, ellas están en una búsqueda inalcanzable de reencontrarse, de encontrar una identidad.
Un conflicto completamente personal en cada una de ellas, que aunque totalmente distintas, se apoyan complementándose impredeciblemente para comprender sus diferentes puntos de vista, su concepciones de la vida misma, donde curiosamente la más enfrascada en vicios y diversión mundana es Wanda la tía y no la Joven y puritana Ida.
Pawel supo como crear una narrativa fácil y fluida en únicamente ochenta minutos, donde ni sobra ni falta, completamente eficiente.
La fotografía de Lucaz Zal Y Riszard Lecewski, dentro del largometraje es muy buena, y su tonalidad en blanco y negro, brinda la espectacularidad que requiere para embellecerla, darle identidad, la coherencia que tan necesaria es y más de la frialdad, que además, ya tiene impresa con la historia y la que reflejan sus dos maravillosos personajes principales, que actúan de maravilla. Una película que quizás no cualquiera podría digerir con la misma  facilidad que las personas que cuentan con el adecuado estado anímico, para que la película llegue a atraparlos.
Como sabemos la música es uno de los elementos imprescindibles dentro del cine, y el  filme id tuvo un estupenda musicalización, insertando con la misma el mismo misterio y sigilo que tiene en sus escenas y donde encajan completamente las composiciones de Kristian Eidnes Andersen y la Sinfonía 41 de Mozart, ejecutada por Bruno Walter.

Uno de los datos curiosos sobre este estupendo largometraje es que,  compite en la 87 edición de los premios Óscar como mejor película extranjera, al lado de Leviathan (Zvyagintsev, 2014), Tangerines (Urushadze, 2013), Timbuktu (Sissako, 2014) y Relatos Salvajes (Szifrón, 2014). Y fue ganadora del Oscar, nominada por la mejor película extranjera, por los Premios de la Academia de Hollywood en el 2015.




No hay comentarios:

Publicar un comentario